Cuando llegamos al caracol aquí en La Realidad, sin que nadie nos lo dijera empezamos a hablar en susurros.

Quedo hablaba nuestro dolor, quedito nuestra rabia. (Subcomandante Marcos)

miércoles, 28 de agosto de 2013

César Molinas. Una teoría de la clase política española.

Artículo publicado en "El País" el 10 de septiembre de 2012. 

En este artículo propongo una teoría de la clase política española para argumentar la necesidad imperiosa y urgente de cambiar nuestro sistema electoral para adoptar un sistema mayoritario. La teoría se refiere al comportamiento de un colectivo y, por tanto, no admite interpretaciones en términos de comportamientos individuales. ¿Por qué una teoría? Por dos razones. En primer lugar porque una teoría, si es buena, permite conectar sucesos aparentemente inconexos y explicar sucesos aparentemente inexplicables. Es decir, dar sentido a cosas que antes no lo tenían. Y, en segundo lugar, porque de una buena teoría pueden extraerse predicciones útiles sobre lo que ocurrirá en el futuro. Empezando por lo primero, una buena teoría de la clase política española debería explicar, por lo menos, los siguientes puntos:
  1. ¿Cómo es posible que, tras cinco años de iniciada la crisis, ningún partido político tenga un diagnóstico coherente de lo que le está pasando a España?
  2. ¿Cómo es posible que ningún partido político tenga una estrategia o un plan a largo plazo creíble para sacar a España de la crisis? ¿Cómo es posible que la clase política española parezca genéticamente incapaz de planificar?
  3. ¿Cómo es posible que la clase política española sea incapaz de ser ejemplar? ¿Cómo es posible que nadie-salvo el Rey y por motivos propios- haya pedido disculpas?
  4. ¿Cómo es posible que la estrategia de futuro más obvia para España -la mejora de la educación, el fomento de la innovación, el desarrollo y el emprendimiento y el apoyo a la investigación- sea no ya ignorada, sino masacrada con recortes por los partidos políticos mayoritarios?
En lo que sigue, argumento que la clase política española ha desarrollado en las últimas décadas un interés particular, sostenido por un sistema de captura de rentas, que se sitúa por encima del interés general de la nación. En este sentido forma una élite extractiva, según la terminología popularizada por Acemoglu y Robinson. Los políticos españoles son los principales responsables de la burbuja inmobiliaria, del colapso de las cajas de ahorro, de la burbuja de las energías renovables y de la burbuja de las infraestructuras innecesarias. Estos procesos han llevado a España a los rescates europeos, resistidos de forma numantina por nuestra clase política porque obligan a hacer reformas que erosionan su interés particular. Una reforma legal que implantase un sistema electoral mayoritario provocaría que los cargos electos fuesen responsables ante sus votantes en vez de serlo ante la cúpula de su partido, daría un vuelco muy positivo a la democracia española y facilitaría el proceso de reforma estructural. Empezaré haciendo una breve historia de nuestra clase política. A continuación la caracterizaré como una generadora compulsiva de burbujas. En tercer lugar explicitaré una teoría de la clase política española. En cuarto lugar usaré esta teoría para predecir que nuestros políticos pueden preferir salir del euro antes que hacer las reformas necesarias para permanecer en él. Por último propondré cambiar nuestro sistema electoral proporcional por uno mayoritario, del tipo first-past-the-post, como medio de cambiar nuestra clase política.

La historia

Los políticos de la Transición tenían procedencias muy diversas: unos venían del franquismo, otros del exilio y otros estaban en la oposición ilegal del interior. No tenían ni espíritu de gremio ni un interés particular como colectivo. Muchos de ellos no se veían a sí mismos como políticos profesionales y, de hecho, muchos no lo fueron nunca. Estos políticos tomaron dos decisiones trascendentales que dieron forma a la clase política que les sucedió. La primera fue adoptar un sistema electoral proporcional corregido, con listas electorales cerradas y bloqueadas. El objetivo era consolidar el sistema de partidos políticos fortaleciendo el poder interno de sus dirigentes, algo que entonces, en el marco de una democracia incipiente y dubitativa, parecía razonable. La segunda decisión, cuyo éxito se condicionaba al de la primera, fue descentralizar fuertemente el Estado, adoptando la versión café para todos del Estado de las autonomías. Los peligros de una descentralización excesiva, que eran evidentes, se debían conjurar a partir del papel vertebrador que tendrían los grandes partidos políticos nacionales, cohesionados por el fuerte poder de sus cúpulas. El plan, por aquel entonces, parecía sensato.
Pero, tal y como le ocurrió al Dr. Frankenstein, lo que creó al monstruo no fue el plan, que no era malo, sino su implementación. Por una serie de infortunios, a la criatura de Frankenstein se le acabó implantando el cerebro equivocado. Por una serie de imponderables, a la joven democracia española se le acabó implantando una clase política profesional que rápidamente devino disfuncional y monstruosa. Matt Taibbi, en su célebre artículo de 2009 en Rolling Stone sobre Goldman Sachs “La gran máquina americana de hacer burbujas” comparaba al banco de inversión con un gran calamar vampiro abrazado a la cara de la humanidad que va creando una burbuja tras otra para succionar de ellas todo el dinero posible. Más adelante propondré un símil parecido para la actual clase política española, pero antes conviene analizar cuáles han sido los cuatro imponderables que han acabado generando a nuestro monstruo.
En primer lugar, el sistema electoral proporcional, con listas cerradas y bloqueadas, ha creado una clase política profesional muy distinta de la que protagonizó la Transición. Desde hace ya tiempo, los cachorros de las juventudes de los diversos partidos políticos acceden a las listas electorales y a otras prebendas por el exclusivo mérito de fidelidad a las cúpulas. Este sistema ha terminado por convertir a los partidos en estancias cerradas llenas de gente en las que, a pesar de lo cargado de la atmósfera, nadie se atreve a abrir las ventanas. No pasa el aire, no fluyen las ideas, y casi nadie en la habitación tiene un conocimiento personal directo de la sociedad civil o de la economía real. La política y sus aledaños se han convertido en un modus vivendi que alterna cargos oficiales con enchufes en empresas, fundaciones y organismos públicos y, también, con canonjías en empresas privadas reguladas que dependen del BOE para prosperar.
En segundo lugar, la descentralización del Estado, que comenzó a principios de los 80, fue mucho más allá de lo que era imaginable cuando se aprobó la Constitución. Como señala Enric Juliana en su reciente libroModesta España, el Estado de las autonomías inicialmente previsto, que presumía una descentralización controlada de “arriba a abajo”, se vio rápidamente desbordado por un movimiento de “abajo a arriba” liderado por élites locales que, al grito de “¡no vamos a ser menos!”, acabó imponiendo la versión de café para todos del Estado autonómico. ¿Quiénes eran y qué querían estas élites locales? A pesar de ser muy lampedusiano, Juliana se limita a señalar a “un democratismo pequeñoburgués que surge desde abajo”. Eso es, sin duda, verdad. Pero, adicionalmente, es fácil imaginar que los beneficiarios de los sistemas clientelares y caciquiles implantados en la España de provincias desde 1833, miraban al nuevo régimen democrático con preocupación e incertidumbre, lo que les pudo llevar, en muchos casos, a apuntarse a “cambiarlo todo para que todo siga igual” y a ponerse en cabeza de la manifestación descentralizadora. Como resultante de estas fuerzas, se produjo un crecimiento vertiginoso de las Administraciones Públicas: 17 administraciones y gobiernos autonómicos, 17 parlamentos y miles -literalmente miles- de nuevas empresas y organismos públicos territoriales cuyo objetivo último en muchos casos, era generar nóminas y dietas. En ausencia de procedimientos establecidos para seleccionar plantillas, los políticos colocaron en las nuevas administraciones y organismos a deudos, familiares, nepotes y camaradas, lo que llevó a una estructura clientelar y politizada de las administraciones territoriales que era inimaginable cuando se diseñó la Constitución. A partir de una Administración hipertrofiada, la nueva clase política se había asegurado un sistema de captura de rentas -es decir un sistema que no crea riqueza nueva, sino que se apodera de la ya creada por otros- por cuyas alcantarillas circulaba la financiación de los partidos.
En tercer lugar, llegó la gran sorpresa. El poder dentro de los partidos políticos se descentralizó a un ritmo todavía más rápido que las Administraciones Públicas. La idea de que la España autonómica podía ser vertebrada por los dos grandes partidos mayoritarios saltó hecha añicos cuando los llamados barones territoriales adquirieron bases de poder de “abajo a arriba” y se convirtieron, en la mejor tradición del conde de Warwick, en los hacedores de reyes de sus respectivos partidos. En este imprevisto contexto, se aceleró la descentralización del control y la supervisión de las Cajas de Ahorro. Las comunidades autónomas se apresuraron a aprobar sus propias leyes de Cajas y, una vez asegurado su control, poblaron los consejos de administración y cargos directivos con políticos, sindicalistas, amigos y compinches. Por si esto fuera poco, las Cajas tuteladas por los gobiernos autonómicos hicieron proliferar empresas, organismos y fundaciones filiales, en muchas ocasiones sin objetivos claros aparte del de generar más dietas y más nóminas.
Y en cuarto lugar, aunque la lista podría prolongarse, la clase política española se ha dedicado a colonizar ámbitos que no son propios de la política como, por ejemplo y sin ánimo de ser exhaustivo, el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, el Banco de España, la CNMV, los reguladores sectoriales de energía y telecomunicaciones, la Comisión de la Competencia… El sistema democrático y el Estado de derecho necesitan que estos organismos, que son los encargados de aplicar la Ley, sean independientes. La politización a la que han sido sometidos ha terminado con su independencia, provocando una profunda deslegitimación de estas instituciones y un severo deterioro de nuestro sistema político. Pero es que hay más. Al tiempo que invadía ámbitos ajenos, la política española abandonaba el ámbito que le es propio: el Parlamento. El Congreso de los Diputados no es solo el lugar donde se elaboran las leyes; es también la institución que debe exigir la rendición de cuentas. Esta función del Parlamento, esencial en cualquier democracia, ha desaparecido por completo de la vida política española desde hace muchos años. La quiebra de Bankia, escenificada en la pantomima grotesca de las comparecencias parlamentarias del pasado mes de julio, es sólo el último de una larga serie de casos que el Congreso de los Diputados ha decidido tratar como si fuesen catástrofes naturales, como un terremoto, por ejemplo, en el que aunque haya víctimas no hay responsables. No debería sorprender, desde esta perspectiva, que los diputados no frecuenten la Carrera de San Jerónimo: hay allí muy poco que hacer.

Las burbujas

Los cuatro procesos descritos en los párrafos anteriores han conformado un sistema político en el que las instituciones están, en el mal sentido de la palabra, excesivamente politizadas y en el que nadie acaba siendo responsable de sus actos porque nunca se exige en serio rendición de cuentas. Nadie dentro del sistema pone en cuestión los mecanismos de capturas de rentas que constituyen el interés particular de la clase política española. Este es el contexto en el que se desarrollaron no sólo la burbuja inmobiliaria y el saqueo y quiebra de la gran mayoría de las Cajas de Ahorro, sino también otras “catástrofes naturales”, otros “actos de Dios”, a cuya generación tan adictos son nuestros políticos. Porque, como el gran calamar de Taibbi, la clase política española genera burbujas de manera compulsiva. Y lo hace no tanto por ignorancia o por incompetencia como porque en todas ellas captura rentas. Hagamos, sin pretensión alguna de exhaustividad, un brevísimo repaso de las principales tropelías impunes de las últimas dos décadas: la burbuja inmobiliaria, las Cajas de Ahorro, las energías renovables y las nuevas autopistas de peaje.
La burbuja inmobiliaria española fue, en términos relativos, la mayor de las tres que estuvieron en el origen de la actual crisis global, siendo las otras dos la estadounidense y la irlandesa. No hay duda de que, como las demás, estuvo alimentada por los bajos tipos de interés y por los desequilibrios macroeconómicos a escala mundial. Pero, dicho esto, al contrario de lo que sucede en EE UU, las decisiones sobre qué se construye y dónde se construye en España se toman en el ámbito político. Aquí no se puede hablar de pecados por omisión, de olvido del principio de que los gestores públicos deben gestionar como diligentes padres de familia. No. En España la clase política ha inflado la burbuja inmobiliaria por acción directa, no por omisión ni por olvido. Los planes urbanísticos se fraguan en complejas y opacas negociaciones de las que, además de nuevas construcciones, surgen la financiación de los partidos políticos y numerosas fortunas personales, tanto entre los recalificados como entre los recalificadores. Por si el poder de los políticos –decidir el qué y el dónde- no fuese suficiente, la transmisión del control de las Cajas de Ahorro a las comunidades autónomas añadió a los dos anteriores el poder de decisión sobre el quién, es decir, el poder de decisión sobre quién tenía financiación de la Caja de turno para ponerse a construir. Esto supuso un salto cualitativo en la capacidad de captura de rentas de la clase política española, acercándola todavía más a la estrategia del calamar vampiro de Taibbi. Primero se infla la burbuja, a continuación se capturan todas las rentas posibles y, por último, a la que la burbuja pincha… ¡ahí queda eso! El panorama, cinco años después del pinchazo de la burbuja, no puede ser más desolador. La economía española no crecerá durante muchos años más. Y las Cajas de Ahorro han desaparecido, la gran mayoría por insolvencia o quiebra técnica. ¡Ahí queda eso!
Las otras dos burbujas que mencionaré son resultado de la peculiar simbiosis de nuestra clase política con el “capitalismo castizo”, es decir, con el capitalismo español que vive del favor del Boletín Oficial del Estado. En una reunión reciente, un conocido inversor extranjero lo llamó “relación incestuosa”; otro, nacional, habló de “colusión contra consumidores y contribuyentes”. Sea lo que sea, recordemos en primer lugar la burbuja de las energías renovables. España representa un 2% del PIB mundial y está pagando el 15% del total global de las primas a las energías renovables. Este dislate, presentado en su día como una apuesta por situarse en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático, es un sinsentido que España no se puede permitir. Pero estas primas generan muchas rentas y prebendas capturadas por la clase política y, también hay que decirlo, mucho fraude y mucha corrupción a todos los niveles de la política y de la Administración. Para financiar las primas, las empresas y familias españolas pagan la electricidad más cara de Europa, lo que supone una grave merma de competitividad para nuestra economía. A pesar de esos precios exagerados, y de que la generación eléctrica tiene un exceso de capacidad de más del 30%, el sistema eléctrico español ostenta un déficit tarifario de varios miles de millones de euros al año y más de 24.000 millones de deuda acumulada que nadie sabe cómo pagar. La burbuja de las renovables ha pinchado y… ¡ahí queda eso!
La última burbuja que traeré a colación, aunque la lista es más larga (fútbol, televisiones…), es la formada por las innumerables infraestructuras innecesarias construidas en las últimas dos décadas a costes astronómicos para beneficio de constructores y perjuicio de contribuyentes. Uno de los casos más chirriantes es el de las autopistas radiales de Madrid, pero hay muchísimos más. Las radiales, que pretendían descongestionar los accesos a Madrid, se diseñaron y construyeron haciendo dejación de principios muy importantes de prudencia y buena administración. Para empezar, se hicieron unas previsiones temerarias del tráfico que dichas autopistas iban a tener. En la actualidad el tráfico no supera el 30% de lo previsto. Y no es por la crisis: en los años del boom tampoco había tráfico. A continuación ¿incomprensiblemente? el Gobierno permitió que los constructores y los concesionarios fuesen, esencialmente, los mismos. Esto es un disparate, porque al disfrazarse los constructores de concesionarios mediante unas sociedades con muy poco capital y mucha deuda, se facilitaba que pasara lo que acabó pasando: los constructores cobraron de las concesionarias por construir las autopistas y, al constatarse que no había tráfico, amenazaron con dejarlas quebrar. Los principales acreedores eran ¡oh sorpresa! las Cajas de Ahorro. Los más de 3.000 millones de deuda nadie sabe cómo pagarlos y acabarán recayendo sobre el contribuyente pero, en cualquier caso, ¡ahí queda eso!

La teoría

Termino aquí la parte descriptiva de este artículo en la que he resumido unos pocos “hechos estilizados” que considero representativos del comportamiento colectivo, no necesariamente individual, y esto es importante recordarlo, de los políticos españoles. Paso ahora a formular una teoría de la clase política española como grupo de interés.
El enunciado de la teoría es muy simple. La clase política española no sólo se ha constituido en un grupo de interés particular, como los controladores aéreos, por poner un ejemplo, sino que ha dado un paso más, consolidándose como una élite extractiva, en el sentido que dan a este término Acemoglu y Robinson en su reciente y ya célebre libro Por qué fracasan las naciones. Una élite extractiva se caracteriza por:
"Tener un sistema de captura de rentas que permite, sin crear riqueza nueva, detraer rentas de la mayoría de la población en beneficio propio".
"Tener el poder suficiente para impedir un sistema institucional inclusivo, es decir, un sistema que distribuya el poder político y económico de manera amplia, que respete el Estado de derecho y las reglas del mercado libre. Dicho de otro modo, tener el poder suficiente para condicionar el funcionamiento de una sociedad abierta -en el sentido de Popper- u optimista -en el sentido de Deutsch".
"Abominar la 'destrucción creativa', que caracteriza al capitalismo más dinámico. En palabras de Schumpeter "la destrucción creativa es la revolución incesante de la estructura económica desde dentro, continuamente destruyendo lo antiguo y creando lo nuevo".  Este proceso de destrucción creativa es el rasgo esencial del capitalismo.”Una élite extractiva abomina, además, cualquier proceso innovador lo suficientemente amplio como para acabar creando nuevos núcleos de poder económico, social o político".
Con la navaja de Occam en la mano, si esta sencilla teoría tiene poder explicativo, será imbatible. ¿Qué tiene que decir sobre las cuatro preguntas que se le han planteado al principio del artículo? Veamos:
  1. La clase política española, como élite extractiva, no puede tener un diagnóstico razonable de la crisis. Han sido sus mecanismos de captura de rentas los que la han provocado y eso, claro está, no lo pueden decir. Cierto, hay una crisis económica y financiera global, pero eso no explica seis millones de parados, un sistema financiero parcialmente quebrado y un sector público que no puede hacer frente a sus compromisos de pago. La clase política española tiene que defender, como está haciendo de manera unánime, que la crisis es un acto de Dios, algo que viene de fuera, imprevisible por naturaleza y ante lo cual sólo cabe la resignación.
  2. La clase política española, como élite extractiva, no puede tener otra estrategia de salida de la crisis distinta a la de esperar que escampe la tormenta. Cualquier plan a largo plazo, para ser creíble, tiene que incluir el desmantelamiento, por lo menos en parte, de los mecanismos de captura de rentas de los que se beneficia. Y eso, por supuesto, no se plantea.
  3. ¿Pidieron perdón los controladores aéreos por sus desmanes? No, porque consideran que defendían su interés particular. ¿Alguien ha oído alguna disculpa de algún político por la situación en la que está España? No, ni la oirá, por la misma razón que los controladores. ¿Cómo es que, como medida ejemplarizante, no se ha planteado en serio la abolición del Senado, de las diputaciones, la reducción del número de ayuntamientos…? Pues porque, caídas las Cajas de Ahorro -y ante las dificultades presentes para generar nuevas burbujas- la defensa de las rentas capturadas restantes se lleva a ultranza.
  4. Tal y como establece la teoría de las élites extractivas, los partidos políticos españoles comparten un gran desprecio por la educación, una fuerte animadversión por la innovación y el emprendimiento y una hostilidad total hacia la ciencia y la investigación. De la educación sólo parece interesarles el adoctrinamiento: las estridentes peleas sobre la Educación para la Ciudadanía contrastan con el silencio espeso que envuelve las cuestiones verdaderamente relevantes como, por ejemplo, el elevadísimo fracaso escolar o los lamentables resultados en los informes PISA. La innovación y el emprendimiento languidecen en el marco de regulaciones disuasorias y fiscalidades punitivas sin que ningún partido se tome en serio la necesidad de cambiarlas. Y el gasto en investigación científica, concebido como suntuario de manera casi unánime, se ha recortado con especial saña sin que ni un solo político relevante haya protestado por un disparate que compromete más que ningún otro el futuro de los españoles.
La teoría de las élites extractivas, por lo visto hasta aquí, parece dar sentido a bastantes rasgos llamativos del comportamiento de la clase política española. Veamos qué nos dice sobre el futuro.

La predicción

La crisis ha acentuado el conflicto entre el interés particular de la clase política española y el interés general de España. Las reformas necesarias para permanecer en el euro chocan frontalmente con los mecanismos de captura de rentas que sostienen dicho interés particular. Por una parte, la estabilidad presupuestaria va a requerir una reducción estructural del gasto de las Administraciones públicas superior a los 50 millardos de euros, un 5% del PIB. Esto no puede conseguirse con más recortes coyunturales: hacen falta reformas en profundidad que, de momento, están inéditas. Se tiene que reducir drásticamente el sector público empresarial, esa zona gris entre la Administración y el sector privado, que, con sus muchos miles de empresas, organismos y fundaciones, constituye una de las principales fuentes de rentas capturadas por la clase política. Por otra parte, para volver a crecer, la economía española tiene que ganar competitividad. Para eso hacen falta muchas más reformas para abrir más sectores a la competencia, especialmente en el mencionado sector público empresarial y en sectores regulados. Esto debería hacer más difícil seguir creando burbujas en la economía española.
La infinita desgana con la que nuestra clase política está abordando el proceso reformista ilustra bien que, colectivamente al menos, barrunta las consecuencias que las reformas pueden tener sobre su interés particular. La única reforma llevada a término por iniciativa propia, la del mercado de trabajo, no afecta directamente a los mecanismos de captura de rentas. Las que sí lo hacen, exigidas por la UE como, por ejemplo, la consolidación fiscal, no se han aplicado. Deliberadamente, el Gobierno confunde reformas con recortes y subidas de impuestos y ofrece los segundos en vez de las primeras, con la esperanza de que la tempestad amaine por sí misma y, al final, no haya que cambiar nada esencial. Como eso no va a ocurrir, en algún momento la clase política española se tendrá que plantear el dilema de aplicar las reformas en serio o abandonar el euro. Y esto, creo yo, ocurrirá más pronto que tarde.
La teoría de las élites extractivas predice que el interés particular tenderá a prevalecer sobre el interés general. Yo veo probable que en los dos partidos mayoritarios españoles crezca muy deprisa el sentimiento “pro peseta”. De hecho, ya hay en ambos partidos cabezas de fila visibles de esta corriente. La confusión inducida entre recortes y reformas tiene la consecuencia perversa de que la población no percibe las ventajas a largo plazo de las reformas y sí experimenta el dolor a corto plazo de los recortes que, invariablemente, se presentan como una imposición extranjera. De este modo se crea el caldo de cultivo necesario para, cuando las circunstancias sean propicias, presentar una salida del euro como una defensa de la soberanía nacional ante la agresión exterior que impone recortes insufribles al Estado de bienestar. También, por poner un ejemplo, los controladores aéreos presentaban la defensa de su interés particular como una defensa de la seguridad del tráfico aéreo. La situación actual recuerda mucho a lo ocurrido hace casi dos siglos cuando, en 1814, Fernando VII – El Deseado- aplastó la posibilidad de modernización de España surgida de la Constitución de 1812 mientras el pueblo español le jaleaba al grito de ¡vivan las “caenas”! Por supuesto que al Deseado actual –llámese Mariano, Alfredo u otra cosa- habría que jalearle incorporando la vigente sensibilidad autonómica, utilizando gritos del tipo ¡viva Gürtel! ¡vivan los ERE de Andalucía! ¡visca el Palau de la Música Catalana! Pero, en cualquier caso, las diferencias serían más de forma que de fondo.
Una salida del euro, tanto si es por iniciativa propia como si es porque los países del norte se hartan de convivir con los del sur, sería desastrosa para España. Implicaría, como acertadamente señalaron Jesús Fernández-Villaverde, Luis Garicano y Tano Santos en EL PAÍS el pasado mes de junio, no sólo una vuelta a la España de los 50 en lo económico, sino un retorno al caciquismo y a la corrupción en lo político y en lo social que llevaría a fechas muy anteriores y que superaría con mucho a la situación actual, que ya es muy mala. El calamar vampiro, reducido a chipirón, sería cabeza de ratón en vez de cola de león, pero eso nuestra clase política lo ve como un mal menor frente a la alternativa del harakiri que suponen las reformas. Los liberales, como en 1814, serían masacrados –de hecho, en los dos partidos mayoritarios, ya se observan movimientos en esa dirección.
El peligro de que todo esto acabe ocurriendo en un plazo relativamente corto es, en mi opinión, muy significativo. ¿Se puede hacer algo por evitarlo? Lamentablemente, no mucho, aparte de seguir publicando artículos como éste. Como muestran todos los sondeos, el desprestigio de la clase política española es inmenso, pero no tiene alternativa a corto plazo. A más largo plazo, como explico a continuación, sí la tiene.

Cambiar el sistema electoral

La clase política española, como hemos visto en este artículo, es producto de varios factores entre los que destaca el sistema electoral proporcional, con listas cerradas y bloqueadas confeccionadas por las cúpulas de los partidos políticos. Este sistema da un poder inmenso a los dirigentes de los partidos y ha acabado produciendo una clase política disfuncional. No existe un sistema electoral perfecto -todos tienen ventajas e inconvenientes- pero, por todo lo expuesto hasta aquí, en España se tendría que cambiar de sistema con el objetivo de conseguir una clase política más funcional. Los sistemas mayoritarios producen cargos electos que responden ante sus electores, en vez de hacerlo de manera exclusiva ante sus dirigentes partidarios. Como consecuencia, las cúpulas de los partidos tienen menos poder que las que surgen de un sistema proporcional y la representatividad que dan de las urnas está menos mediatizada. Hasta aquí todo son ventajas. También hay inconvenientes. Un sistema proporcional acaba dando escaños a partidos minoritarios que podrían no obtener ninguno con un sistema mayoritario. Esto perjudicaría a partidos minoritarios de base estatal, pero beneficiaría a partidos minoritarios de base regional. En cualquier caso, el rasgo relevante de un sistema mayoritario es que el electorado tiene poder de decisión no solo sobre los partidos sino también sobre las personas que salen elegidas y eso, en España, es ahora una necesidad perentoria que compensa con creces los inconvenientes que el sistema pueda tener.
Un sistema mayoritario no es bálsamo de Fierabrás que cure al instante cualquier herida. Pero es muy probable que generase una clase política diferente, más adecuada a las necesidades de España. En Italia es inminente una propuesta de ley para cambiar el actual sistema proporcional por uno mayoritario corregido: dos tercios de los escaños se votarían en colegios uninominales y el tercio restante en listas cerradas en las que los escaños se distribuirían proporcionalmente a los votos obtenidos. Parece ser que el Gobierno “técnico” de Monti ha llegado a conclusiones similares a las que defiendo yo aquí: sin cambiar a una clase política disfuncional no puede abordarse un programa reformista ambicioso. Y es que, como le oí decir una vez a Carlos Solchaga, un “técnico” es un político que, además, sabe de algo. ¿Para cuándo una reforma electoral en España? ¿Habrá que esperar a que lleguen los “técnicos”?

lunes, 10 de junio de 2013

El peor de los males.

Es sabido que considero ir la feria una actividad de riesgo. Nunca me ha motivado subir a la noria y considero a los “Caballitos Pony” como una especie de psicópatas equinos que lo menos que me van a hacer es meterme un bocado y arrancarme media pantorrilla. Nunca subiré al pulpo, el algodón de azúcar es poco menos que droga dura y el tren de la bruja lo considero depravado e inmoral. El colmo para mi está en las atracciones de riesgo, esas que se cobran un par o tres de vidas cada año y que sin embargo, siguen atrayendo a la mayoría del público. Chillidos y algodón de azúcar en plena caída libre. Que emoción.
Esta cobarde declaración de intenciones viene a cuento de un libro que acabo de leer. No es una novela, aunque el desarrollo de la historia te enganche tanto o más que la mejor de las intrigas. El título es “Mal de altura”, escrito por Jon Krakauer, un montañero y escritor que participó en una
expedición de pago al Everest en 1996 y en la que murieron 9 escaladores (de su expedición y de otras que lo intentaban al mismo tiempo) a causa de una terrible tormenta que se desató en los tramos finales de la ascensión.
Pienso que nunca subiré a una noria o me tirare por un puente (aunque sea atado) pero sí entiendo a un escalador. La fascinación de una montaña, esa que “siempre estuvo ahí”, invita, casi de una manera irrefrenable, a subir a ella y participar por unos minutos de su majestuosidad y belleza. Eso es lo que impulsa a los hombres a vencerse a si mismos y alcanzar los limites, tanto personales como de la naturaleza.
En esta terrible historia, todos los participantes son personas muy especiales, acostumbrados a no rendirse ante nada y a no aceptar un “no” como repuesta. Es un grupo escogido, los setenta mil dólares (año 1996) que tuvieron que desembolsar no estaban al alcance de cualquiera.
La tragedia comenzó a partir del momento en que algunos de ellos alcanzaron la cima (Krakauer entre otros). En ese momento se desencadena una tormenta que imposibilita totalmente seguir con la ascensión. Algunos participantes, agotados, renuncian  e inician el descenso (hay un dicho: “ascender el Everest no es muy difícil, lo difícil es conseguir descender con vida) los guías y el resto de participantes deciden continuar y hacer cima.
Vientos huracanados y temperaturas de 70º bajo cero, unido a la hipoxia (falta de oxígeno en el organismo) disgregan el grupo, llevando a cada uno de ellos a una situación límite.
La cadena de muertes se sucede. Arrastrándose hasta el límite de sus fuerzas, quedan abandonados por sus compañeros que, a duras penas, pueden moverse por si mismos. La falta de oxígeno les provoca alucinaciones haciendo que alguno de ellos caigan por precipicios de más de 2000 metros de desnivel o se quiten la ropa en plena ventisca, lo que supone una muerte segura.
Dos momentos terriblemente trágicos suceden. Uno, cuando una expedición japonesa que ha iniciado la ascensión un día después, encuentra a dos de los “accidentados” moribundos, pasan junto a ellos sin dirigirles la palabra y solamente en su descenso, un participante de la expedición japonesa desenreda a uno de ellos de unas cuerdas que lo sujetaban a una pared y lo deja en el suelo. Nada más, no les prestan más ayuda y siguen descendiendo. Alegarían después que detenerse para auxiliarles ponía en riesgo su propia seguridad.
Otra circunstancia que me impresiona, es cuando un grupo se pierde en plena ventisca y vaga por un collado, rodeados de precipicios e incapaces de encontrar el campamento, que solo está a trescientos metros en línea recta. Extenuados, se acurrucan junto a una roca y uno de ellos, con algo más de fuerzas, hace otro intento en solitario por encontrar las tiendas. Lo consigue, pero los pocos supervivientes que encuentra en el campamento no están en condiciones de ayudar. Solo a la mañana siguiente, hacen un intento y consiguen encontrar al resto del grupo. Dos de ellos están prácticamente agonizando. Toman la decisión de dejarlos allí y rescatar a los otros. Casualmente, un día después, un serpa, buscando al jefe de su expedición (que también murió posteriormente) encuentra de nuevo a estos dos y uno de ellos, incomprensiblemente, aún está vivo. Las condiciones meteorológicas han mejorado algo y consigue llevarlo hasta las tiendas donde prácticamente lo dan por muerto dadas las terribles congelaciones que padecía.
Esta persona, abandonada a su suerte varias veces, consigue sobrevivir. A causa de las congelaciones pierde un brazo, todos los dedos de la otra mano y los dos pies (creo recordar) Finalmente, con la ayuda de los otros, consigue descender hasta una altura en la que los helicópteros pueden volar y es rescatado.

En toda esta historia de superación y tragedia, llama la atención la “insensibilidad” de algunas personas hacia sus semejantes en condiciones extremas. Si subiendo al Everest se pierde lo poco de humano que nos resta, quizás sea mejor quedarse al nivel del mar y dejarnos de aventuras de las que tal vez volvamos con la convicción de ser unos miserables. Para mi, el peor de los males.

Por si queréis pegarle una mirada:

miércoles, 29 de mayo de 2013

La Abolición del Trabajo.

[…] Nadie debería trabajar jamás. El trabajo es la fuente de casi toda la miseria existente en el mundo. Casi todos los males que se pueden nombrar proceden del trabajo o de vivir en un mundo diseñado en función del trabajo. Para dejar de sufrir, hemos de dejar de trabajar. Eso no significa que tengamos que dejar de hacer cosas. Significa que hay que crear una nueva forma de vida basada en el juego: en otras palabras, una revolución lúdica. Por «juego» también se debe sobreentender fiesta, creatividad, convivialidad, comensalía y puede que hasta arte. El juego va más allá de los juegos infantiles, por dignos que sean. Hago un llamamiento a favor de una aventura colectiva basada en el júbilo generalizado y la exuberancia libre y recíproca. […]

Bob Black es un anarquista estadounidense contemporáneo conocido principalmente por sus ideas críticas de la sociedad basada en el trabajo. 
Black define su concepto de "trabajo" como la actividad productiva compulsiva puesta en marcha por medios económicos y/o políticos.Debido a esto, encuentra que los que defienden al trabajo (según como él lo describe) y a la libertad serían hipócritas. Debido a la regularidad y monotonía del trabajo, las personas se acostumbran a la rigidez y a la regularidad y no tienen tiempo para el contacto interpersonal o la actividad realizadora de la persona. Black dice que es claro que la mayoría de los trabajadores no están satisfechos con la condición del trabajo y por eso este tema debería ser algo no controversial pero la ideología de la sociedad actual tiende a glorificar al trabajo para autoreproducirse.
Hasta aquí la Wikipedia, ahora vamos con el texto:


lunes, 27 de mayo de 2013

La semana Fantástica. (El diablo cumple años)

LUNES 20: Uno piensa que está solo en esta guerra, que no hay derecho. No puede ser que todas las veces que he dudado entre  escribir "solo" o "sólo", sólo me sirva para tirar el papel al retrete. Nunca he entendido demasiado bien los acentos y salvo las reglas básicas, sigo sin comprenderlos. Tira uno más de memoria e instinto para solventar como puede un escrito y ahora va la Real Academia, en su faena de limpieza y esplendor y decide, ella sola, sin consultarnos, que a partir de ahora “sólo” no se acentúa nunca.
Uno espera y desea que eso no ocurra (ahora que lo tengo claro) con esta otras palabras “qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué”. ¿Cuál es la regla que no falla para su correcta acentuación? Siempre que podáis escribir “cojones” justo detrás. Así de sencillo.

MARTES 21: Anda el Papa Francisco con el hisopo de exorcizar en la mano. Se pega una vuelta por la plaza de San Pedro antes del almuerzo y no le resulta complicado encontrar un par de endemoniados o tres, a los que remendar. Con la autoridad que le ha sido infusa, no hay Belcebú, Satanás,  Leviatán, Lucifer, Asmodeo o Belial que se le resista. “Aquí te pillo, aquí te mato (demonio cabrón)”.
Eso es lo que parece ser que ha pasado hace un par de días en Roma. Entre los muchos admiradores de su persona que acuden cada día a la plaza a ver si les cae, como de rebote, algún milagrillo que llevarse a la boca, se encontraba un niño con unas más que evidentes limitaciones físicas y psíquicas. Cuando se le acerco “Su Santidad”, quien sabe si por la emoción, los nervios o una mala digestión, el
Contente demonio, contente, ordena el Papa...
chico parece (por lo poco y difuso que pude ver en tv; uno no se explica como este tipo de imágenes suelen aparecer siempre borrosas, como las de cuarto ¿o es ya quinto? Milenio) a lo que estamos, cuando el Papa apoya la mano en la cabeza del chico, este empieza a gesticular y gritar.
Yo pensaría: a este le ha sentado mal el calor de la espera y está a punto de “potar”. Pero el Papa no, con la dignidad que da su rango, acaricia al niño y consigue contener el vómito. Ahí es donde está realmente el milagro y no en la chorrada del exorcismo. Conseguir que el chico no le soltase el almuerzo encima es una prueba definitiva y contundente de que no había posesión diabólica, porque vamos a ver ¿si el diablo realmente estuviese dentro de la criatura, iba a desaprovechar una situación tan inmejorable para pringar a su Santidad? Por supuesto que no, siempre que puede, aprovecha para denigrar y ridiculizar a la Iglesia y a su máximo representante, como por ejemplo, este escrito. Si estuviera bien hecho, que no es el caso.

MIERCOLES 22: Esperanza Aguirre, la Espe, ¿otra vez ella? Ha vuelto a largar y como ya es habitual en su discurso, en el terreno de la “mamandurria” que tan bien conoce y en el que se mueve como pez en el agua.
Dice esta funcionaria “modelo”, este dechado de buenas maneras, la dialogante y participativa Marquesa de Murillo: “los antitaurinos lo son porque pretenden desvincularse de España ya que ven en los toros la Fiesta Nacional, símbolo del país".
Nos ha clavado la señora. No nos queda otra que reconocerlo, si no nos gustan los toros, es más, si desprecias esta lacra que representa la mal llamada “fiesta nacional” es porque eres un “antiespañol” irredento. Al estilo de los catalanes, que empezaron suprimiendo las corridas (de toros) y mira por donde van ya, camino de separarse de España y convertirse en una isla en mitad del Mediterráneo. Pobres ellos, son iguales a los que se empeñan en difamar y abominar de la Iglesia Católica (única verdadera) sin darse cuenta de lo que se están perdiendo. Ignorantes.
Especialista en agarrar el “rábano” por las hojas, le Espe mete un argumento periférico para intentar “demostrar” (falsear, pervertir) la mayor. Vamos a ver Espe, ¿Por qué no hablas de la crueldad, el sadismo o el fomento de los instintos más primarios e irracionales de ese animal disfrazado que somos los seres humanos, que representa la “fiesta” de los toros? Todo lo contrario, ella lo eleva a la categoría de virtud nacional. Paradigma del españolismo.
Con su discurso está apoyando precisamente esa irracionalidad tan contraria a la “educación” de la que tanto presume (junto con el resto de sus compañeros de clase), a fin de cuentas, “educación” solo es el control de los instintos primarios.
Jaleando ese tipo de actitudes sabe que tiene el éxito garantizado, pocos (de sus seguidores) van a ver la frivolidad y estupidez de semejante razonamiento. Para ellos, Esperanza defiende al “ESPAÑOL” de toda la vida, el que va a los toros y no lee, el que va al futbol y no lee, el que vota lo que le dicen cinco días antes de unas elecciones, porque su memoria de pez es incapaz de recordar nada de un pasado relativamente lejano que no sean goles de Cristiano Ronaldo y carreras de Fernando Alonso. En definitiva, ese tipo de español que tan bien se corresponde al estereotipo que de nosotros tienen en el extranjero: un país de procesiones, toreros, vagos y ladrones. Esperanza fomenta eso, aun a sabiendas de que no es correcto, la mayoría (parece que por los pelos) de los ciudadanos no somos así, pero para sus intereses conviene que lo seamos: bobos, ignorantes y resentidos con el resto del mundo que no se manifiesta como nosotros.
 De ahí al “salvapatrias” que nos lleve de nuevo a “la gloria de nuestro destino universal” solo hay un paso. Paso que ya dio ayer nuestro pequeño “führer” en televisión.
Esperanza, no me gustan los toros, ni los toreros, asesinos encubiertos que a la primera oportunidad muestran su verdadera personalidad (Ortega Cano nos  sirve de ejemplo) pero tampoco quiero largarme (como en alguna ocasión nos has sugerido) y dejar el país en vuestras manos, que en el fondo es lo que pretendéis con vuestras provocaciones. Preferiría que los que os largaseis fueseis vosotros, pero con argumentos razonados el código penal en la mano.
Hasta la próxima (mamandurria) Espe.

JUEVES 23: Diez años se cumplen de la ignominia de Trevisonda. Aquel avión repleto de militares españoles que regresaban de una “no- guerra” en la que nos metió el pequeño führer y en la que nada se nos había perdido y que, por avaricia de unos, dejadez de otros e incompetencia de todos, se quedaron en la ladera de un monte de Turquía. Diez años de unas supuestas identificaciones de los
cadáveres por el ADN en unas milagrosas pocas horas (cosa imposible) para meter los restos de cualquier manera en cajas y llevarlos todos a Madrid para que el funeral presidido por el Rey quedase lucido y aparente ante las cámaras. Solamente por la manera de “empaquetar” los restos destrozados de los soldados ya quedaban totalmente descalificados los políticos y militares responsables del asunto.
El ministro y alguno más, quisieron lavar su imagen. Algún sentido de culpa debieron sentir cuando lo consideraron necesario. Trillo, en el colmo de la “villanía” culpó a los militares de toda irregularidad. Alguno de estos por su parte, acusaba a los familiares de buscar solo dinero. Eso a unos pocos días del accidente. Y en eso siguen.
Lo que más jode del asunto es que lo hicieron así solo por dinero, los metieron en ese avión (pese a los avisos de irregularidades) para que el comisionista de turno se lo llevase crudo.
Esos mismos son los que ahora se postulan como la solución que necesita este país. ¿Recordamos sus méritos? Una guerra falsa e injusta, una catástrofe ecológica por la mala gestión del ministro del ramo (Presidente de Gobierno en la actualidad), la ignominia de Trevisonda, creadores de la burbuja inmobiliaria que nos está llevando a la ruina (con la inapreciable colaboración de los socialistas) creadores de la mayor red de corrupción que ha existido en este país, capaces de inventarse la mayor de las mentiras para ganar unas elecciones y como colofón, traernos al Papa e influir en la canonización de Escriba de Balaguer.
No sé qué es peor.

VIERNES 24: Se veía venir. “Rouco nombra a 8 exorcistas para Madrid ante la avalancha de casos de influencia demoníaca”.
Recomiendo verla.
No hay nada como el efecto contagio. “Susan” (Su Santidad, así es como llaman al Papa en una delirante película argentina, con Luís Aguilé incluido, “Soy tu aventura” es el título) hace un (supuesto)
exorcismo y aparecen endemoniados hasta debajo de las piedras y como no podía ser menos, en España los primeros, faltaría más.
Un cursillo acelerado les está haciendo Cesar Franco, obispo auxiliar de Madrid, a los seleccionados para enfrentarse al Diablo. Entre las lecturas obligadas están:
Ritual renovado de Exorcismos", aprobado por Juan Pablo II en 1998.
El Rituale Romanum, que data de 1614.
También están leyendo el libro, el ya clásico, del padre Gabriele Amorth "Habla un exorcista", en donde cuenta sus batallas contra el diablo, a través de historias reales que ha vivido en primera persona a lo largo de 50 años.
Coloco los enlaces por si alguien siente curiosidad o quiere aprender a distinguir un endemoniado de un político español. Yo por mi parte lo tengo claro, los endemoniados no van a misa.

SÁBADO 25: María Asunción López tiene 62 años y es maestra en el colegio público Sagrados Corazones de Redován, Alicante. Recientemente ha recibido en su domicilio una notificación de sanción por su participación en la marcha-protesta de rechazo a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) realizada el día 9 de mayo.
La sorpresa de la maestra fue monumental, dado que en ningún momento fue identificada por agente de la autoridad alguno. Extrañada, acude al “cuartelillo” de la policía para aclarar lo que parece una “denuncia telepática”. Como explicación le dicen: "Te conocemos de toda la vida".
En la película “La lengua de las mariposas”, creo recordar que es un antiguo alumno el que denuncia a su maestro y como consecuencia de ello este es detenido y paseado por las tropas fascistas. Aquí bien pudiera ser algo parecido. ¿Quién nos dice que el agente denunciante no es un antiguo alumno resentido con aquella maestra que lo suspendió? Siguiendo con esta suposición, uno se imagina a este agente, imbuido con la autoridad que da el uniforme y la pistola, viendo pasar a su antigua Némesis, gritando y alborotando por el centro de la vía pública y encontrando su oportunidad para vengarse.
"Te conocemos de toda la vida" le dijeron. Inconvenientes de la vida en un pueblo.

DOMINGO 26: Mucho cuento es lo que tienen los franceses. Se les llena la boca con lo de “Igualite, Fraternite, Legalite” y a la primera de cambio sacan el pueblerino fascistón que llevan dentro y montan la de dios, ya sea volcando camiones (españoles por supuesto) o manifestándose a lo bestia contra el derecho de los “gays” a regularizar su situación de pareja.
Un pueblo que presume de ser la cuna  de la libertad no puede ser tan reaccionario. Yo creo que ni aquí, que inventamos la “contrarreforma” es decir, que somos “más papistas que el Papa” la liamos semejante. Hasta ahora los franceses, con buen criterio, se inventaban a una Brigitte Bardot o un Jeán Marie Le Pen para dar voz a los fachas que en país lo son. Esta vez se han pasado y, sinceramente, no sé por qué protestan. Cientos de miles de personas oponiéndose a un derecho individual que no les afecta a ellos lo más mínimo. No acabo de entender su motivación para ello, salvo en el caso de que, de una manera u otra, se les haya influido con argumentaciones falaces. Que los manipulen vamos. Cosa que en los que profesan ideologías ultras (tanto de izquierda como de derecha, religiosas o deportivas) no es demasiado difícil.

domingo, 19 de mayo de 2013

La Semana Fantástica. (Aquí, o nos reímos todos, o rompemos la baraja..)


LUNES 13: Diego Martinez Santos es gallego y como tantos otros jóvenes españoles ha tenido que buscarse la vida en el extranjero, concretamente en Holanda , en el Instituto de Física de Particulas Nikhef, una de las mejores instituciones europeas de su área. Diego es investigador.
Recientemente, ha solicitado una beca del programa Ramón y Cajal para poder regresar a España y continuar su labor en su país. En el fondo el chico es un sentimental y le tira el “terruño”.
En la Secretaria de Estado para la Investigación, que es la que controla este programa, junto con su comisión de “expertos”, han desestimado la solicitud de Diego al considerar que el chico no daba el nivel mínimo exigido.
Paradójicamente, el mismo día que le comunicaron que su solicitud al programa Ramón y Cajal había sido rechazada, recibió la notificación de la Sociedad Europea de Física en la que se le notificaba la concesión del galardón al “mejor joven físico experimental de Europa por sus trabajos en el experimento LHCb del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en los que analizó las desintegraciones de una partícula, el mesón B o partícula de la extraña belleza, que permitieron confirmar el modelo estándar de la física, el que describe las interacciones entre las partículas elementales que componen la materia y que explica el universo y todo lo que comprende tal y como lo conocemos hoy”.
Diego Martinez ha manifestado “É sorprendente que o mesmo currículo, que a Sociedade Europea xuzga que é moi bo, a comisión nacional de evaluación considere que non da a media. Unha persona con unha reputación seria en Europa non se valora en España”.
Una foto de mi héroe.
Tal vez sea –pienso yo- porque su currículo estaba en gallego y para la “Comisión de Expertos” le resultó incomprensible, o tal vez ni lo leyeron. O no eran tan expertos y están allí de figurones como “colocados” del partido; quizá sea la secretaria de Estado, Carmen Vela la que no ha dado la talla o tal vez –sigo pensando- sean todos ellos a los que habría que buscarles acomodo en otro sitio donde no fastidien (o mejor aún, que se lo busquen ellos, que con la nueva leyes que aprueba este gobierno el estado tiende a no tutelar las carencias de los ciudadanos). Otra opción puede ser que la función de la Secretaría de Estado para la Investigación sea destruir antes que fomentar la Investigación. Desde aquí pido el cambio urgente en el nombre de la misma. Que la llamen secretaria "para la Desmantelación", o "de la No-Investigación", "de Colaboración con la investigación de Otros Países", o la más rotunda, “Secretaría de Estado donde nos importa una mierda la Investigación” con el añadido “estamos aquí solo para trincar y comer marisco”. Nadie se llamaría a engaño y Diego, entre otros, sabría a qué atenerse.

MARTES 14: ¿Cuántas veces nos tenemos que equivocar en algo para que nos demos cuenta, y en consecuencia, rectificar?
Parece, es, una pregunta retórica. Pero es lo que anda por la cabeza desde hace un par de días. El detonante ha sido unos vídeos de la guerra de Siria donde se muestran las atrocidades cometidas por uno y otro bando. No voy a poner los enlaces, no os hagáis ilusiones, son demasiado atroces.
En uno de ellos, unos soldados se pasean entra las víctimas de una masacre. Están amontonados en la calle y dentro de las casas, en hilera, como si hubiesen sido ejecutados. Los muertos no son soldados o guerrilleros, algunos hombres, mujeres y niños. Los soldados ríen y bromean mientras guían al cámara de una estancia a otra, todas llenas de cadáveres. En otro vídeo, un rebelde (opuestos a los soldados del vídeo anterior) saca el corazón y otra víscera que parece ser el hígado, a un soldado muerto. Suelta una arenga encomendándose a Alá y amenazando a sus enemigos con hacerles lo mismo. A continuación se come parte del corazón del soldado. Esta persona tiene nombre: Abu Sakkar, comandante de la Brigada Faruk.
Esta guerra no es lo que nos están contando  por televisión. No es una lucha de liberación de un pueblo oprimido (que realmente lo está) contra un tirano. No son un puñado de patriotas en busca de la libertad. Como en otras guerras de la zona, el trasfondo es de más alcance que una simple liberación.
En la guerra de Irak, el fin último fue saquear el país y robarles sus inmensas reservas de petróleo, en manos de compañías americanas e inglesas en la actualidad. El bienestar del pueblo les importaba poco a los invasores. Como hicieron en Afganistán para –según ellos- acabar con los terroristas. Terroristas que ellos mismos (Estados Unidos) habían creado. Una vez conseguidos los objetivos reales de la contienda, se abandona el país a su suerte, que suele coincidir con el auge del extremismo islámico. ¿Por qué se produce esto? Es muy simple, a su manera, los islamistas son los únicos que ofrecen ayuda y algo de justicia a unos ciudadanos a los que se ha robado, abusado y asesinado impunemente. Los doscientos mil muertos civiles en la guerra de Irak, a manos de Estados Unidos y sus aliados, es un ejemplo de ello. Otro aspecto es que para la población son vistos como liberadores ante los invasores. Aquí nos lo vende como terroristas. Ciudadanos de un país invadido a los que llaman terroristas por enfrentarse a los invasores. ¿No suena raro? Patriotas serian en cualquier otro sitio.
En Siria, parece ser más quitar de en medio a un país molesto, incordiante para Israel -gran aliado de EEUU- y que apoya a las facciones contrarias a los países intervinientes (invasores) en la zona.
En la época de liberalismo salvaje en la que estamos, donde cualquier método es bueno para que una empresa, compañía o lobby obtenga beneficios sin límites, con la complicidad de los estados e importándoles poco o nada las consecuencias de sus expolios, a cualquiera que se oponga se le llamará “terrorista” y eso parece ser argumento más que suficiente para eliminar a esa persona o grupo sin importar si los medios son lícitos o no. 
Esto mismo, a otro nivel está pasando aquí en España. Se está saqueando a la población con la complicidad de las fuerzas políticas (tontos útiles) y se llama terroristas a los que se oponen. ¿A que nos suena? Aquí no ha sido necesaria una guerra para conseguir sus objetivos.
Y para no enrollarme más de la cuenta un futurible: Venezuela es el primer país del mundo en  reservas de crudo conocidas hasta el momento. ¿Cuánto tardaremos en ver algún tipo de revuelta, escándalo o acusación de terrorismo que justifique una intervención militar?
Se admiten apuestas.

MIERCOLES 15: España recibe ayudas de la Comunidad Europea unos 7.000 millones de euros anuales en concepto de ayuda a la agricultura por medio del programa PAC. Recientemente se ha descubierto que aproximadamente 129 millones de esos fondos son destinados a subvencionar corridas de toros. Pues mira que bien.
ERC, Iniciativa por Cataluña, CIU y el BNG, que andan muy suspicaces con estos temas en los últimos tiempos han denunciado este hecho en Bruselas, dado que, si bien estos hechos no son delictivos, lo consideran un “malbaratament” (derroche) de caudales públicos.
Y yo que me alegro.
En el Reino Unido, algún periodico ha llegado hasta el extremo de cuantificar que porcentaje de lo que este país destina a ayuda para la agricultura va a parar a las corridas de toros. Creo recordad que lo estiman en un 19%. Evidentemente a los ingleses no les hace ninguna gracia.
Pues me sigo alegrando. A ver si se monta una gorda a nivel europeo (por el dinero que es lo único que en realidad les importa) y acabamos con esta lacra nacional.

JUEVES 16: La mesa del congreso ha tirado para atrás una pregunta de Gaspar Llamazares, diputado de IU, donde se preguntaba al gobierno por el programa del submarino español S-80, que se encuentra paralizado una vez detectada una pequeña anomalía. El submarino pesa 75 toneladas (75.000 kilos) más de lo necesario para que sea operativo.
La negativa de la cámara a admitir la pregunta parece estar fundamentada en el “estilo” de la misma, imitando un monologo de Gila: “De color bien, pero no flota” ó “´no sabemos lo que ha podido pasar, lo hundimos ayer, pero todavía no ha salido”. Consideran las señorías que controlan el “cotarro” que el estilo jocoso no casa con la seriedad de la “Casa”.
Pues no lo acabo de entender ¿acaso no sueltan sus “chistes” desde la tribuna el payaso Rajoy y su troupe cirquense, que más que ministros  parecen una mala imitación de los “Hermanos Tonetti”?
¿Os parece excesivo llamarle payaso? ¿Cómo si no hay que calificar al Presidente de Gobierno de un país con más de 6 millones de parados, que tras reunirse con patronal y  sindicatos (hoy)  y reconocer que no se ha llegado a ningún acuerdo, manifiesta que está muy contento de la reunión? En mi opinión, payaso es poco.
Al menos Llamazares, imitando a Gila, tiene más gracia.
-“Oiga señora, usted llamó aquí a los bomberos hace unos quinces días? …..¿Y qué pasa?.... ¿Usted qué nota, una cosa así como calor? …Como sofoco ¿no? … Y mucho humo ¿No? 
-“Sí, eso va a ser un incendio….”
Sí lo imitase Rajoy sería algo así:
Rajoy arreglándose el bigote.
-¿Sí? Aquí bomberos del PP, perdón, bomberos de España. Dígame usted.... ¿Y por qué nos llama a nosotros? ...
-Oiga señora, nosotros estamos para otras cosas más importantes, aunque no le guste a la gente.... Eso va a ser cosa de los socialistas, llámeles usted a ellos.....
-Pues a mí no me consta que esos hilillos sean humo….
-Mire señora, si usted no sabe cocinar, lo que tiene que hacer es no encender fuego. La próxima vez hágase usted un seguro y no moleste. Estamos trabajando por el bien de todos los españoles y no solo de unos pocos...

VIERNES 17: Tal día como hoy los facinerosos que nos mal-gobiernan han perpetrado su anunciada ley para la reforma de la educación. Entendemos que se refiere a la educación obligatoria, es decir aquella que abarca de los 3 a los 16 años y a todos los ciudadanos sin excepción.
Para justificar esta reforma, la vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría, nos argumenta en rueda de prensa con lo siguiente: “Una situación insostenible de la educación” y “una tasa de paro juvenil del 57% o el hecho de que el 23,7% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja”.
Las medidas para solucionar estos evidentes desajustes, tan sensibles y dolorosos para los ciudadanos son: Incluir la Religión para el cómputo de la nota media (lo que equivale a su obligatoriedad de facto), eliminar educación para la Ciudadanía y recuperar las antiguas revalidas como colofón de cada ciclo formativo. En el aspecto económico, el gobierno espera financiar la reforma con fondos de la Comunidad Europea. Los recortes que han aplicado y su repercusión en la calidad de la enseñanza no figuran por ningún lado.
En el aspecto académico, volvemos, casi casi, a los tiempos cuando yo transitaba por los colegios (estudiar estudiaba poco, la verdad sea dicha). Religión, Formación del Espíritu Nacional y para el resto de asignaturas, cuatro o cinco días antes del examen final, un cartón de celtas cortos y a empollarse el libro de “pe” a “pa” para sacar un cinco pelado. ¿Para qué  pegarnos 8 meses estudiando cuando con hacerlo una sola semana conseguíamos el cinco que nos mantenía a flote?  
No sé yo si los titulares de religión de estos “tiempos modernos” tan antiguos, tendrán la misma correa que demostraban aquellos a los que nosotros martirizábamos con nuestras herejías de andar por casa, que solíamos plantearle inmediatamente después de cometer el sacrilegio de dejarlos sin vino de consagrar y no por el método de tirarlo por el fregadero precisamente, que alguna vez sí que sucedió. O aquella vez –monaguillos forzosos- que por pura rebeldía, en lugar de voltear la campana con un sobrio y apropiado toque de entierro, nos dio por repicar como domingo de resurrección. Hasta el badajo de la campana salió disparado y acabó “a tomar por el culo” en el tejado de la casa enfrentada a la iglesia.
Que tiempos. La que les espera a nuestros jóvenes...
P.D: Las anécdotas citadas son rigurosamente ciertas, incluso las hay peores, que no digo por vergüenza,  aunque quien sabe si algún día...

SÁBADO 18: Ha caído en mis manos una mala novela que parece ambientada en la edad media, ya sabéis, princesas, reyes y súbditos que les bailan el agua para conseguir algún favor de la realeza.
El mayor mérito de esta novela está en el interés (personal) que se han tomado algunos para impedir su publicación y si esto no es posible, la nula difusión de reseñas o comentarios  en medios de comunicación. El título es “Adiós Princesa”.
En uno de los primeros capítulos se cita a un personaje que fue muy popular en España: Alfredo Urdaci ¡Coño, el Urdaci! ¡El coco (CCOO)!
¿Qué ha sido de Urdaci? ¿Cuál ha sido el futuro de aquel comunicador que consiguió que aborreciéramos el telediario-2 que él presentaba? ¿Se lo ha tragado la tierra? ¿Estará bien colocado y con el riñón forrado en pago por los servicios prestados? Pues parece que no.
Una vez salió de TVE por la puerta grande (como a los toreros, le abrieron la puerta de par en par y allí estaban todos con los pañuelos al viento para despedirlo) varios han sido los quehaceres del periodista: Presentar el infomagazine nocturno “Locos x Madrid” en "Onda 6", una televisión local, trabajo que compatibilizó como columnista en el diario gratuito "Ahora". A partir de enero de 2009 lo dejó todo y paso a ejercer como jefe de prensa del promotor inmobiliario Francisco Hernando, conocido como El Pocero. En noviembre de 2010 regresó a televisión para presentar el programa "De hoy a mañana" en la cadena "13 TV". Y para de contar.
Y es lo que yo digo ¿Así es como paga el PP a sus esbirros? ¿Se puede ser más tonto? 
En cuanto a la novela, mejor que yo la resume Albert Plá en esta canción:


DOMINGO 19: Beatriz Jurado es presidenta de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Recientemente ha adquirido cierta notoriedad después de asegurar que los partidos de la oposición, especialmente aquellos situados ideológicamente a la izquierda del suyo "sólo quieren a jóvenes borregos que sepan gritar" y "que les den palmas". Uno no sabe si está hablando de jóvenes en un mitin socialista o en un recital de la Niña Pastori. Por lo de “dar palmas” lo digo.
En el día de hoy, domingo, leo en un medio informativo como Beatriz, en la interparlamentaria de su partido celebrada en Salamanca, en una intervención ante lo más granado del partido, piropea y jalea a la ministra de Empleo Fátima Bañez (conocida especialmente por su “tesón” en pro de los parados y por el calado y calidad de sus medidas en el marco de su negociado) como si de su particular Virgen del Roció se tratase.
Dice Beatriz: "Hay muchos miles de jóvenes que están en la calle gritando", también es cierto que otros tantos "están con mucha espera y mucha ilusión puesta en el Partido Popular y en la ministra de Empleo".
Para afirmar con rotundidad: "Nuestra ministra de Empleo es el hada madrina, la luz de la oportunidad de miles de jóvenes en España".
“Ole, ole y ole! ¡Que viva la ministra Bañez y su “santa” madre! ¡Que viva San José, patrón de los parados!
-¡Viva San Mariano y todos sus ministros!
-¡Viva! Claman a coro los presentes.
-¿Qué viva San José María, guía y espejo en el que nos miramos!
-¡Viva!
-¡Que vivan los parlamentarios del PP, que tan bien saben aplaudir a sus líderes! (Nótese la sutil diferencia que hay entre el “gritar y dar palmas” de los socialistas y el “aplaudir” de las mesnadas peperas).
Aquí fue la apoteosis final. La catarsis colectiva propia de una homilía de Rouco Varela llevada a una asamblea del PP.
Tras disolver la reunión sin necesidad de intervención policial (no como otros) los asistentes quedaron para tomar unas cañitas antes de comer (pagando el partido, por supuesto).



domingo, 12 de mayo de 2013

La Semana Fantástica. (Semana de estridencias variadas)


LUNES 6: Empezamos la semana. La Generalitat Valenciana cierra, por falta de presupuesto, las 25 zonas de acampada que gestionaba.
Las zonas en cuestión son estas:
Instalación
Comarca
Municipio
Provincia
San Cayetano
El Baix Vinalopó
Crevillent
ALICANTE
Zamorano
El Comtat
Agres
ALICANTE
Rincón Bello
El Vinalopó Mitjà
Petrer
ALICANTE
Cova Negra
L'Alt Vinalopó
Biar
ALICANTE
Lomas de Jara
L'Alt Vinalopó
Biar
ALICANTE
Embalse del Regajo
El Alto Palancia
Jérica
CASTELLON
Pereroles
Els Ports
Morella
CASTELLON
El Planàs
L'Alcalatén
Vistabella del Maestrazgo
CASTELLON
Santo Espíritu
El Camp de Morvedre
Gilet
VALENCIA
Portacoeli
El Camp de Túria
Serra
VALENCIA
Fuente de Don Guillén
El Rincón de Ademuz
Puebla de San Miguel
VALENCIA
La Hunde
El Valle de Ayora
Ayora
VALENCIA
Tollo Pillete
El Valle de Ayora
Jarafuel
VALENCIA
Fuente las Arenas
La Canal de Navarrés
Enguera
VALENCIA
Ceja del Río Grande
La Canal de Navarrés
Navarrés
VALENCIA
El Regajo
La Costera
La Font de la Figuera
VALENCIA
Embalse del Buseo
La Plana de Utiel-Requena
Chera
VALENCIA
El Hontanar
La Plana de Utiel-Requena
Utiel
VALENCIA
El Remedio
La Plana de Utiel-Requena
Utiel
VALENCIA
Font de Mariola
La Vall d'Albaida
Bocairent
VALENCIA
Font de Gamellons
La Vall d'Albaida
Ontinyent
VALENCIA
Fuente Muñoz
Los Serranos
Benagéber
VALENCIA
Jórgola
Los Serranos
Domeño
VALENCIA
Fuente del Ladrón
Los Serranos
Higueruelas
VALENCIA
El Molinillo
Los Serranos
Titaguas
VALENCIA

Simultáneamente, anuncia que la F1 para el 2014 está prácticamente hecho. Pues nada, en lugar de pasar un fin de semana de acampada, al circuito, a quemar gasolina y consumir “gadgets” y camisetas de Fernando Alonso, que por lo visto es más patriótico.

MARTES 7: Está el país hecho un lío  Miro la prensa y me encuentro al ministro de Interior afirmando en una rueda de prensa lo siguiente: “El aborto tiene algo que ver con ETA, pero no demasiado”. Joder, lo leo dos veces y no acabo de pillarlo. Flipo en colores.
A su lado (en la portada del periodico) la “lista” y “guay” del PSOE, Beatriz Talegón, afirma, con cierta rotundidad: “Detrás del 15M puede que esté la derecha”. O no, digo yo. Esto debe de ser porque la abuchearon en cierta ocasión en que esta chica pretendía chupar cámara a costa de los manifestantes, y en su mundo de Yupi, silbarle a ella es sinónimo de derecha rancia y reaccionaria. Vamos bien por este lado también.
La infanta Cristina es inocente por ignorante. No sé si más ignorante que inocente o viceversa. Pero los euros sí que los trincaba con su inocente mano, mirando para otro lado con la elegancia característica que da la nobleza. Por menos millones quieren enchironar a la Pantoja, que anda como loca por los escenarios pidiendo que la equiparen a la infanta. Ni punto de comparación, Isabel canta mejor.
El cabrón de Mourinho anda a la gresca con medio país (el otro medio está triste por el bajón del Barça) y digo “cabrón”, por la provocación tan descarada que está haciendo en los últimos días. Fiel a su estilo, culpando a todos de su fracaso (como ya es habitual en él) y buscando que le den la patada y pueda largarse sin tener que pagar la correspondiente cláusula por incumplimiento de contrato si se va al equipo de sus amores (uno ingles del que no recuerdo el nombre). Sabe que echando mierda sobre Casillas, no es que le rescinden el contrato, sino que además le dan unos cuantos millones y hasta le pagan el avión si hace falta. Un jeta el tío este.
Así está el país. Será porque lo merecemos, pienso yo.

MIERCOLES 8: Marta Jaumandreu ha heredado el Telediario 2 de TVE después de que los presentadores habituales fuesen despedidos, dentro del plan de ajustes del Gobierno para una nueva televisión pública, mediante el PPopular procedimiento de: "Todo aquel que –aunque sea de lejos- huela a “filo-socialista”  a la puta calle".
Ahora es un telediario tranquilo, con poca audiencia, casi familiar; es por ello que Marta (y su redactor de cabecera) se permiten comentarios y mini-reportajes adaptados a la nueva condición del noticiario. Ayer mismo, emitieron uno sobre los beneficios que rezar aporta a los parados y si hemos de creer a la presentadora y a su psicólogo argentino, invitado para la ocasión, prender una vela eleva el efecto seráfico a límites insospechados. Desaparece la ansiedad y adquieren un estado de paz y bienestar que para sí quisiera un pluriempleado.
El efecto es especialmente notable en la parroquia de Barcelona donde mora San Expedito, patrón de los asuntos urgentes. Si tenemos la suerte de que en ese momento esté en el templo la señora encargada de pasarle las peticiones por el lomo al santo, multiplicamos los beneficios una barbaridad.
Hacen muy bien en TVE en darnos estos reportajes formativos tan inusuales en cualquier otro telediario del mundo. Los parados –por lo general- tienen una tendencias algo ateas (defecto que también poseemos los que, poco a poco, nos vamos acercando a la oficina de desempleo) y eso claramente dificulta su bienestar psicológico. Ya que no tienes dinero, no seas gilipollas y reza (apunta monseñor) seguro que el “señor” te ilumina el camino para tu salvación en el otro mundo, ya que en este lo tienes crudo. ¿Que te quitan la casa y aun debes al banco la mitad del préstamo? Reza. ¿Te han estafado en tu banco de toda la vida y te has  quedado sin un duro? Reza. ¿Llevas no se sabe cuántos meses sin cobrar (pese a que tú acudes puntualmente al trabajo todos los días) y estas a punto de quedarte sin casa y en la puta calle? Pues reza, chaval, es lo único que te queda.
Corro a desempolvar el catecismo (si lo encuentro) para ir entrenándome, por lo que pueda pasar.

JUEVES 9: Cefalópodos no sé si somos, algo de los pulpos sí que tenemos y desde luego, algunas personas, poco de seres humanos. Como por ejemplo Beatriz Escudero, diputada del PP y magistrada suplente en no sé qué Audiencia Provincial. Y le atribuyo poco de humanidad porque sus razonamientos son más propios de acémila que de una doctora en leyes, como indica su currículo. Mucho aprender de memoria pero poco sentido común. “Para qué sentido común, yo dicto y leo lo que me mandan” parece decir Beatriz y por lo visto, bastante bien.
En su mundo, las mujeres (parece ser) poseen distintas categorías, están las malas, las tontas, las golfas, las incultas, las ateas y las que compran en mercadillo. Por otro lado están ellas, las divinas.
En relación al aborto, ella sabe que las del primer grupo son asiduas de las clínicas abortistas. Alegremente acuden  (preferentemente en lunes o martes, cuando la moral está más relajada tras el fin de semana) y se hacen un aborto aprovechando la pausa del bocadillo entre 10 y 11 de la mañana. Eso las poca que tienen trabajo, porque las otras, las que lo han perdido por su mala cabeza, suelen acudir más tarde, a eso de las 12 o 12.30´, tampoco es cosa de madrugar para una tontería como esa. Allí, médicos sin escrúpulos (todos de izquierdas) les meten cualquier cosa y después de remover un poco sacan al niño a trozos para tirarlo al cubo de basura junto a los otros despojos de la mañana. Casi sin tiempo para ponerse las bragas, la abortista le tira al médico unos cuantos billetes de 20 euros (sin factura, todo en negro) y concretan fecha para el próximo aborto.
Como no tienen estudios, no saben que esas acciones, dios las castiga por el infierno eterno en la otra vida, porque en esta ya se encarga monseñor Cañizares de estropeársela todo lo posible, incluso algunas veces (cuando no se les olvida, con sus cotidianas tareas de expolio del patrimonio nacional, inmatriculaciones lo llaman ellos) hasta las excomulgan, cosa que, aunque parezca mentira, a algunas de ellas aun parece crearles alguna preocupación.
Las otras, las divinas, no tienen esos problemas con la autoridad (dios) bien sea porque no lo necesitan (parece ser que entre las divinas las malformaciones en el feto no se producen, o en todo caso, no desentonan con el resto de su clase social) o porque no tienen tiempo de ponerse a la faena de hacer niños. Si alguna de ellas, oveja descarriada, en algún momento imita a las “otras” (casi siempre a las tontas, que se les da bien) ya se encarga papi de pagarle un fin de semana en Londres, para hacer una visita a ese amigo de la familia tan discreto y de paso hacer una cuantas compras de temporada en Mark & Spencer y asunto resuelto.
Esto es lo que uno supone que ha motivado a Beatríz Escudero a pronunciar su “espectacular” discurso en el Congreso, nada que desentone con la ideología que pretenden imponernos en estos tiempos.

VIERNES 10: Rajoy se moderniza, en su nueva foto de Facebook empuña un lapicero.

Así se anuncia en el diario “Público” el intento de nuestro presidente de modernizar su imagen en las redes sociales. Uno piensa que Rajoy no “navega” mucho por estas redes, si fuera así se habría dado cuenta de que él es uno de los principales animadores de las mismas y no de manera positiva precisamente.
Sus vídeos guiñando los ojos, trabándose al hablar, llamando "señor presidente del Gobierno" al presidente del Senado, hasta enseñando los tomates del calcetín nos ha hecho reír a menudo.
Se ha convertido en un recurso socorrido a la hora de contar un chiste o una anécdota,  al nivel de Chiquito o Eugenio. "¿Saben aquél que diu..?"
Yo creo que hasta en su partido le "pinchan" para provocarlo y que suelte una de las suyas. La intención es clara, desviar la atención y que no nos fijásemos en el resto: Bárcenas, La Cospe, Soraya o Aznar.
Ahora le han dado un lápiz, seguro que lo han hecho feliz, como al de aquel dicho de hace años.

SÁBADO 11: Leo en el diario digital “20 Minutos”: El aumento del procedimiento de “Subasta extrajudicial” como método utilizado por las entidades bancarias para resolver casos de impagos en hipotecas. Este procedimiento, previsto en la mayoría de las escrituras hipotecarias, contempla la subasta del inmueble ante notario y no ante un juez. En este procedimiento, la subasta se inicia con el 100% del precio del inmueble, si queda desierta, con el 75% y si fuera necesaria una tercera subasta, el precio de salida sería libre, pudiendo darse el caso de adjudicar una vivienda por 1 euro, quedando la familia sin casa y con el total de la deuda aun pendiente de pagar.
Este procedimiento es legal y al parecer, según la nueva ley hipotecaria aprobada recientemente, no es una prioridad del ejecutivo anular estas clausulas abusivas, solo la PAH (Plataforma de Afectados por las Hipotecas) ha anunciado su intención de personarse en este tipo de subastas y paralizarlas.
Ya sabíamos que estos “nacis” “filo-etarras” no eran de fiar, con esto tenemos una prueba más.

DOMINGO 12: Willy Toledo anuncia que se va a Cuba. Sus razones tendrá. Otros lo hacen a Miami, California, Suiza o Alemania, cada uno por distintos motivos y nadie cuestiona su proceder (ni siquiera cuando lo hace la justicia) solo en el caso de Willy ha sido noticia ampliamente comentada por un sector, muy facha, porque no decirlo, de la sociedad, entre otros mi “admirada” (por su cinismo y falta de escrúpulos) Espe. Incluso lo utilizan como arma arrojadiza contra los que no son de su cuerda: ”Pues vete a Cuba con Willy Toledo y dejanos tranquilos” Eso quisieran ellos.
Eso quisiéramos nosotros, estar en algunos aspectos como Cuba. En sanidad por ejemplo. Copio:
“El Ministerio cubre las funciones de atención médica, asistencia a ancianos y minusválidos, control higiénico - epidemiológico, formación de profesionales y la producción y distribución de medicamentos. Los gastos que asumen los ciudadanos son los medicamentos para pacientes ambulatorios, las prótesis auditivas, estomatológicas ortopédicas y las lentes, sillones de ruedas, muletas y artículos similares, aunque a precios subsidiados por el Estado, y la mayoría de las personas reciben ayudas extras.”
“Cuba en 2008 tiene el porcentaje más reducido de mortalidad infantil en los países en desarrollo, según estudios de UNICEF, quedando en una posición de país desarrollado  y 9 de sus provincias tienen una tasa aún más baja que la media nacional.  Cuba había ya logrado obtener en 2007 los índices de mortalidad infantil más bajos de toda su historia, alcanzando a Estados Unidos y sólo siendo superada por Canadá en toda América.”
“En 2009, la cifra se estabiliza en 4,8 niños por cada mil y supera por primera vez a Canadá, en este indicador. 
“Enfermedades erradicadas
Debido al brutal bloqueo al que esta sometida la isla desde hace décadas y que prohíbe a otros países comerciar con el régimen cubano, se han visto obligados a fabricarse sus propios medicamentos. Algunos ejemplos:
Interferón: es uno de los sólo seis países del mundo que lo producen.
Factor de crecimiento epidérmico: crema cicatrizante contra las quemaduras.
Vacuna contra la hepatitis B.
Vacuna antimeningocócica tipo B (único país productor).
Estreptoquinasa recombinante, un medicamento de acción contra el infarto del miocardio.
También se elaboran medicamentos contra los tromboembolismos, problemas en el sistema inmunitariohipertensióncolesterol y algunas formas de cáncer.
Vacuna Pentavalente: es además de Francia el único país que la produce.
Citoprot P: medicamento que es capaz de curar las úlceras del pie diabetico
PPG (derivado de la caña de azucar usado para la hipercolesteronemia.

En estos días, mayo de 2013:
“El Gobierno de la isla ha sido felicitado por la FAO por su capacidad para reducir el hambre y la pobreza. El país caribeño tiene índices de bienestar social muy cercanos a los que marca la agenda de la ONU para 2015”
“La protección de la infancia es uno de los mayores éxitos de Cuba, país donde no existe ni un solo niño de la calle y en el que todos acuden a la escuela, incluso los pequeños que viven en lo más intrincado de las montañas. Lo cierto es que hace ya muchos años que en la isla se ha cumplido el objetivo de que "la enseñanza primaria sea universal".
De esta cosas la Espe y sus “lacayos” no hablan. Nosotros tampoco.